El TNT despide el torneo liguero con una victoria sufrida y trabajada, (agradecida y emocionada, que diría Lina Morgan) frente a un rival limitado, mas siempre correoso y voluntarioso, como es el CentroChut. Pese a la señalada ausencia de Hellowa en la portería, presentamos una alineación competitiva, con gol, mordiente y desborde arriba (vamos, que vino Alex) y en un principio se auguraba un choque más asequible de lo que luego resultó.
La primera parte del partido consistió en un intercambio de golpes y oportunidades, con el TNT llevando el peso del partido y Alex de ariete buscando abrir la lata azulona y el Centrochut encerrado y fiado al contragolpe, como acostumbra, y tratando de aprovecharse ladino de cualquier desajuste defensivo. Fue aquí donde Maquina, hoy nuestro guardamenta, tuvo que intervenir en varias ocasiones para deshacer el peligro.
Cuando Alex consiguió inaugurar su cuenta (terminó con un hat trick) se presumía el fin de los aprietos y el comienzo de una nueva fase en la que el CentroChut se vendría abajo y sobre el cemento se constataría la diferencia de calidad y físico existente entre una y otra escuadra. Pero no. El rival consiguió empatar enseguida merced a un contragolpe que terminó con el balón en nuestra red tras impactar en Cofrade y el partido siguió con la misma tónica. Y pintó aun peor cuando un disparo envenenado aunque lejano se le escapó a Maquina y puso en franquicia al CentroChut. A partir de ahí y hasta el final el TNT se lanzó a la remontada, con más corazón que cabeza y los azules, que se hubieran encerrado más todavía de haber sido ello posible, procuraron perder tiempo y la tomaron con el arbitro, que a mi entender estuvo bastante correcto. (Por cierto es la primera vez que un servidor es abritrado por un colegiado de raza negra. Otra cosa menos que me queda por hacer en esta vida). También la tomaron con ToniBruins: "cerdo - no me llames cerdo", lanzándole injurias sobre que cometía muchas faltas. Llegó el 2 a 2 tras magistral jugada personal de Alex, y ya en el último suspiro, después de varias oportunidades que se frustraron, llegó el gol de la victoria. Un disparo que el portero contrario, completamente desequilibrado (en cuanto a verticalidad, entiendaseme que no estoy haciendo ninguna referencia a su salud mental) no pudo atajar concluyó con el balón escurriendosele entre las manos y besando las mallas.
Al final nos saludamos deportivamente con los miembros del CentroChut con el que esperamos no queden rencillas tras el ajustado choque.
En resumen, partido en un principio sencillo que al final no lo resultó tanto, y segunda meritoria posición para el TNT que concluye así una gran temporada.
domingo, 28 de marzo de 2010
sábado, 20 de marzo de 2010
Entre alemanes y manchegos
Tremendo esfuerzo físico y mental el realizado por los muchachos del TNT para despedir este crudo invierno. En una Mina extrañamente desierta, enseguida se puso de manifiesto que el Botafumeiro, aka Patapalo, de manera inconcebible, había preferido irse de puente antes que pasar la tarde jugando al fútbol y bebiendo aquarius. Tras los prolegómenos burocráticos, en los que todo lo que se pudo sacar al colegiado amigo de Tiburón acerca del resultado que constaría fue: a) que lo desconocía, y b) que en cualquier caso, no sabía, se optó por dar unas patadas al balón y de paso alternar y hacer ejercicio. Esto se llevó a cabo en tres etapas bien diferenciadas que a continuación resumo:
I. En la primera, denominada "gol regañado", tres o más elementos desprovistos de camiseta naranja se dedicaron a repartir leña y fingir faltas, no descartándose que esta ausencia total de cualquier atisbo de deportividad, (a estas alturas sobradamente conocida a lo largo y ancho del polideportivo), figure entre las razones que hicieran desistir al Botafumeiro de presentarse.
II. En la segunda se practicó un deporte autóctono de enrevasadas y poco intuitivas normas, que según parece, causa furor en Carabanchel. Se le denomina "alemán" quizá como homenaje al interno germano que debió inventar y popularizar este pasatiempo entre sus compañeros del frenopático local. El objetivo del juego parece ser someter a escarnio al que hace de portero, que no para de recibir trallazos de bolea desde cualquier distancia y al que ninguna parada le permitirá esquivar su triste destino. Únicamente podrá abandonar la portería si arrea un pelotazo (con la mano) a algún transeúnte y para su fortuna la pelota sale despedida fuera del terreno de juego. A partir de ahí si no desea volver a ella solo tiene que poner cuidado en no echarla fuera, no acercarse al área cuando el portero agarra la pelota con la mano, y, de vez en cuando, vocear con entusiasmo el nombre del infeliz que pasa a hacer de guardameta. No es descartable que las susodichas normas sean modificadas de día en día por los jugadores indígenas con el claro objeto de vacilar a los forasteros, actividad, dicho sea de paso, con la que los naturales de Carabanchel parecen disfrutar sobremanera.
III. La tercera se llevó a cabo en el local de Chao, donde ante una mesa en la que curiosamente cada vez resulta mas extraño localizar cerveza, se glosaron y reinterpretaron toda suerte de chascarrillos de José Mota, sin que un servidor pudiera contrastar la calidad y fiabilidad de las citadas recreaciones por no ser expectador habitual del humorista manchego.
I. En la primera, denominada "gol regañado", tres o más elementos desprovistos de camiseta naranja se dedicaron a repartir leña y fingir faltas, no descartándose que esta ausencia total de cualquier atisbo de deportividad, (a estas alturas sobradamente conocida a lo largo y ancho del polideportivo), figure entre las razones que hicieran desistir al Botafumeiro de presentarse.
II. En la segunda se practicó un deporte autóctono de enrevasadas y poco intuitivas normas, que según parece, causa furor en Carabanchel. Se le denomina "alemán" quizá como homenaje al interno germano que debió inventar y popularizar este pasatiempo entre sus compañeros del frenopático local. El objetivo del juego parece ser someter a escarnio al que hace de portero, que no para de recibir trallazos de bolea desde cualquier distancia y al que ninguna parada le permitirá esquivar su triste destino. Únicamente podrá abandonar la portería si arrea un pelotazo (con la mano) a algún transeúnte y para su fortuna la pelota sale despedida fuera del terreno de juego. A partir de ahí si no desea volver a ella solo tiene que poner cuidado en no echarla fuera, no acercarse al área cuando el portero agarra la pelota con la mano, y, de vez en cuando, vocear con entusiasmo el nombre del infeliz que pasa a hacer de guardameta. No es descartable que las susodichas normas sean modificadas de día en día por los jugadores indígenas con el claro objeto de vacilar a los forasteros, actividad, dicho sea de paso, con la que los naturales de Carabanchel parecen disfrutar sobremanera.
III. La tercera se llevó a cabo en el local de Chao, donde ante una mesa en la que curiosamente cada vez resulta mas extraño localizar cerveza, se glosaron y reinterpretaron toda suerte de chascarrillos de José Mota, sin que un servidor pudiera contrastar la calidad y fiabilidad de las citadas recreaciones por no ser expectador habitual del humorista manchego.
viernes, 19 de marzo de 2010
Sección del Profesor
miércoles, 17 de marzo de 2010
jueves, 11 de marzo de 2010
Pregunta de la semana 1
Venga, primera ronda de panchitos, el primero que conteste gana esa invitación:
¿quién ganó, y cuál fue el resultado de la final del mundial de México 86?
tic, tac...
¿quién ganó, y cuál fue el resultado de la final del mundial de México 86?
tic, tac...
martes, 9 de marzo de 2010
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